Hombre tropieza sobre la mesa de un exfiscal en cafetería mientras derrama su café tras presunto robo de propina.

Desafortunado en la fuga: ladrón de propinas tropieza sobre la mesa de un exfiscal

Tras un robo de propina, la huida terminó el martes por la mañana de forma espectacular: el sospechoso cayó sobre la mesa de un café y ensució el café de un exfiscal.

Persecución en Palma termina con una caída inusual

Martes por la mañana alrededor de las 11:00, cuando las terrazas del Passeig del Born comenzaban a llenarse, una carrera por el casco antiguo tomó un giro absurdo. Un hombre aparentemente cometió un hurto al meter la mano en un plato de propinas en uno de los bares más conocidos de la ciudad, fue visto y salió corriendo. Su huida terminó pocos minutos después: en medio de un café en la Carrer de Conqueridor.

«Saltó sobre la mesa»

Los clientes cuentan que un camarero descubrió el robo y salió inmediatamente tras el hombre. Los testigos relataron escenas cortas y frenéticas: el fugitivo intentó despistar a sus perseguidores, pero tropezó con una mesa de desayuno del café cercano. En esa mesa se sentaba por casualidad Tomeu Barceló, que anteriormente fue fiscal jefe. Su café acabó en la ropa, para disgusto del afectado y para la diversión de algunos espectadores.

«Se oyó claramente: un estruendo, las tazas de café resonaron», dice una mujer que estaba comiéndose su bollo. Un joven camarero con camisa azul salió corriendo de inmediato. La escena duró solo unos segundos, pero se sintió mucho más larga, añade un cliente habitual.

¿Quién es el autor?

Los testigos describieron al hombre como de estatura media, delgado. Algunos dijeron reconocerlo de la zona; en Palma vuelven a darse casos, como Disfrazado de turista: cómo un presunto ladrón robó maletas y relojes en Palma, en los que las mismas personas llaman la atención en los cafés. Si la policía detuvo al hombre más tarde no estaba claro en el momento de los reportes. Si no lo hicieron, lo más probable es que durante las próximas semanas evite la calle alrededor del Bar Bosch.

El café presentó una denuncia; el personal y los clientes aportaron sus declaraciones, en casos que recuerdan a otros sucesos como Palma: 55.000 euros desaparecidos — cómo la confianza entre colegas se convirtió en un riesgo. En estos casos suele ser clave la rápida memoria: la ropa, el calzado, la dirección de la huida: todo puede ayudar. La ciudad es pequeña y las distancias cortas; a menudo bastan unos minutos para que las pistas conduzcan a detenciones.

Pueblo pequeño, grandes historias

Esto rara vez se ve: un robo a media mañana, una persecución espontánea y un final abrupto sobre una mesa de desayuno. Para los implicados sin duda fue desagradable — para los paseantes del Passeig del Born un tema de conversación que contarán por mucho tiempo. Palma vuelve a mostrarse desde su lado más desordenado y muy real: turistas, locales, café y, a veces, caos, recuerdos que conectan con otras tramas como Disfrazado de huésped: serie de estafas afecta a la hotelería en Mallorca.

¿La moraleja? No todos los caminos están hechos para correr entre mesas y sillas. Y un café derramado le puede pasar a un exfiscal igual que a cualquiera de nosotros.

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