Pantalla de smartphone mostrando una tarjeta de embarque digital en el aeropuerto de Palma

Ryanair pospone el fin de las tarjetas de embarque en papel: ¿está realmente preparada Mallorca?

Ryanair aplaza el cambio a tarjetas de embarque exclusivamente digitales hasta el 12 de noviembre. Buena noticia para los aficionados al papel, pero el retraso también plantea preguntas: batería, accesibilidad, personal y Wi‑Fi en el aeropuerto de Palma.

Más tiempo, pero también más preguntas: ¿Está Mallorca preparada para las tarjetas de embarque digitales?

Ryanair ha vuelto a posponer la fecha límite para eliminar las tarjetas de embarque impresas: la nueva fecha es el miércoles 12 de noviembre, según Embarque digital en Mallorca: Ryanair elimina las tarjetas de embarque en papel. Para muchos pasajeros en la isla eso supone un alivio — unos días más para probar la myRyanair-app, llevar una powerbank o enviar la tarjeta de embarque a la abuela por WhatsApp. Sin embargo, el aplazamiento plantea una cuestión central: ¿va la digitalización tan fluida como promete la aerolínea, y está Mallorca realmente preparada?

Por qué la aerolínea retrasó el plazo

La explicación oficial resulta comprensible: el cambio no debe producirse en medio de las vacaciones de otoño y del consiguiente aumento del tráfico, sino en una fase más tranquila. Para Mallorca es una decisión sensata — nadie necesita más tensión en el aeropuerto Son Sant Joan. Quien haya visto las colas en facturación un martes por la mañana con lluvia sabe lo rápido que un pequeño problema técnico puede convertirse en un atasco. La prórroga da tiempo para alisar los procesos — siempre que las partes implicadas aprovechen bien ese tiempo.

Los problemas menos visibles: ¿quién queda excluido?

Detrás del consenso tecnológico hay un inconveniente real: no todos los viajeros disponen siempre de un smartphone operativo. Personas mayores, quienes no confían en la tecnología, dispositivos con la batería agotada o visitantes sin conexión — no son casos marginales en Mallorca, sino un grupo de usuarios constante. Además, enviar una tarjeta de embarque digital por mensajería plantea dudas sobre privacidad y practicidad: ¿realmente se quiere compartir datos del documento por WhatsApp? ¿Y cómo funciona para familias numerosas o grupos sin un responsable digital común?

Qué deberían hacer ahora los aeropuertos y la aerolínea

El aplazamiento es más que un retraso — es una oportunidad. Medidas prácticas que podrían mejorar tanto la eficiencia como la inclusión:

1. Más puntos de atención y excepciones impresas: Un mostrador claramente señalizado donde el personal pueda resolver emergencias en papel rápidamente aliviaría la presión en las colas. No como solución permanente, pero sí como red de seguridad.

2. Infraestructura de carga y baterías en préstamo: Tomas de carga sencillas en las zonas de embarque, quizá combinadas con powerbanks prestadas, reducirían drásticamente los «problemas de batería». Quien tras un paseo por el Passeig Mallorca tenga que correr al embarque lo agradecerá directamente.

3. Quioscos rápidos para imprimir: Incluso si el papel debe ser la excepción — terminales de impresión para tarjetas de embarque por una pequeña tarifa o gratis para personas necesitadas serían una solución pragmática.

4. Mejor Wi‑Fi y opciones offline: Un acceso Wi‑Fi estable y gratuito en la sala de embarque permite descargar la tarjeta justo antes del vuelo. Al mismo tiempo, las aerolíneas deben ofrecer tarjetas de embarque que funcionen sin conexión.

5. Señalización multilingüe y personal formado: Unas indicaciones amables en alemán, inglés y español, junto con empleados pacientes y con instrucciones sencillas, reducen las reticencias.

Consejos prácticos para viajeros desde la isla

Como pasajero también puedes prepararte: instalar la app e iniciar sesión, guardar la tarjeta de embarque como captura de pantalla, llevar una powerbank, y en caso de duda designar a otra persona del grupo como distribuidor digital. Quien no esté seguro, mejor que llegue antes al aeropuerto — la sala de embarque en Palma se llena rápido, y los anuncios por los altavoces son reconfortantes, pero no sustituyen a un soporte técnico imprevisto.

Conclusión: un paso adelante — si se hace de forma inclusiva

La decisión de pasar a las tarjetas de embarque digitales tiene sentido: embarques más rápidos, menos papel y procedimientos más eficientes. El aplazamiento hasta el 12 de noviembre es un margen inteligente — siempre que Ryanair cancela millones de asientos en España, el aeropuerto Son Sant Joan y las autoridades locales aprovechen el tiempo para corregir las debilidades y coordinar respuestas ante posibles recortes, como los señalados en Ryanair anuncia nuevos recortes de capacidad en España y en Ryanair amenaza con nuevos recortes: qué significa para Mallorca. Un sistema eficiente no debe excluir a las personas. Con pragmatismo local — puntos de carga, quioscos de impresión, indicaciones claras y personal paciente — Mallorca puede dar el paso digital sin dejar a viajeros desamparados. Y si el día de salida algo falla: normalmente una palabra amable del personal de tierra ayuda. Entonces se escuchan las ruedas de las maletas, el murmullo de la gente y el pitido tranquilizador cuando la tarjeta digital es aceptada por el lector — así debe ser.

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