Cartel sobre restricciones de agua en Sóller: piscinas públicas cerradas, duchas de playa y riegos limitados.

Sóller limita drásticamente el consumo de agua: piscinas y duchas cerradas

El municipio de montaña de Sóller ha impuesto normas estrictas debido a la sequía persistente: piscinas, duchas y lavado de coches están prohibidos – por primera vez en más de 20 años.

Ahorro de agua en Sóller: El valle de las naranjas toma precauciones

La tarde del viernes en la plaça había el calor habitual, pero algo era distinto: el municipio de Sóller ha dictado una orden de alcance que limita drásticamente el consumo de agua. Quien ayer pensaba que la regadera era inofensiva debe ahora cambiar de idea. A partir de ahora no se permite usar agua de la red para llenar piscinas privadas, regar jardines o lavar coches. La medida estará vigente hasta nuevo aviso.

Estuve en el mercado y hablé con una panadera que vende aquí todos los viernes desde hace 30 años. 'Ahora tenemos que pensar más', dijo mientras sacudía una bolsa de almendras. Esas pequeñas frases recogen lo que el comunicado oficial llama con frialdad 'medidas de ahorro': según el texto que explica cómo Sóller endurece el uso del agua, las dos piscinas del centro deportivo Son Angelats han sido cerradas, las duchas de la playa apagadas y las zonas públicas deberán limpiarse solo en seco.

¿Por qué ahora?

A pesar de un inicio de verano relativamente húmedo, las reservas en pantanos y manantiales están más bajas de lo esperado, y solo quedan reservas para unos diez días. Los expertos lo atribuyen a fases de sequía más largas en partes de la sierra de Tramuntana y a un mayor consumo por parte de visitantes. Sóller, como destino popular con su valle de naranjas, tomó la decisión tras sopesarlo: garantizar suficiente agua para higiene y hogares es la prioridad.

Curiosamente: la situación no había sido tan grave desde hace más de dos décadas. A nivel local se recuerda el año 2000; en 2022 Sóller estuvo cerca pero entonces se evitó imponer prohibiciones. Esta vez, sin embargo, el lenguaje es más claro y los controles más estrictos.

¿Qué significa esto para residentes y turistas?

Se ha pedido a los hoteles que instalen tecnología de ahorro de agua e informen activamente a los huéspedes. Pequeños bares en las calles laterales ya comentan que riegan menos las macetas porque las tuberías municipales ahora tienen prioridad. Para los locales resulta extraño no poder regar el césped con agua de la red, pero muchos lo aceptan con pragmatismo: 'No es un lujo en tiempos de sequía', comentó un jubilado junto al quiosco. Además, hoteleros exigen controles más estrictos.

En la práctica esto significa: las duchas portátiles no son un sustituto de la higiene y no deben agravar la situación. El ayuntamiento subraya que las medidas son necesarias para asegurar el suministro básico. Además, se controlarán las infracciones y se han anunciado multas.

Seguiré la evolución durante la próxima semana, especialmente los comunicados sobre los embalses. Por ahora, en Sóller toca: menos riego por aspersión, más apoyo vecinal y piscinas temporalmente en silencio. No es dramático, pero se nota – y recuerda que el agua en esta isla no es algo garantizado.

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