Decisión judicial para retirar la antigua estación de servicio de Plaça Progrés y crear estacionamiento subterráneo.

Tribunal confirma: La gasolinera en la Plaça Progrés debe ser demolida

El Tribunal Superior de Justicia de las Islas Baleares ha desestimado una demanda contra la demolición de los surtidores en la Plaça Progrés. La controvertida gasolinera continúa operando – contra multas coercitivas.

Fin de un conflicto: El tribunal respalda el plan de aparcamiento

Por la mañana del 10 de agosto de 2025, aún flotaba en el aire alrededor de la Plaça Progrés en Palma el típico olor a gasolina. Un aroma que muchos aquí conocen desde hace décadas – y que ahora el Tribunal Superior de las Islas Baleares (TSJIB) ve como parte del pasado en un procedimiento: Ha confirmado una decisión que prevé la demolición de la antigua gasolinera para hacer espacio a un aparcamiento subterráneo.

Qué significa la sentencia

En resumen: La empresa operadora perdió la demanda. El tribunal respaldó el plan del ayuntamiento de Palma; con ello, los obstáculos legales para el proyecto de aparcamiento se han reducido. Quien tome su café por la mañana en la Plaça Progrés, en el futuro podría ver menos coches en la superficie y en su lugar vallas de construcción.

La gasolinera sigue operando – por ahora

A pesar de la orden de desalojo, la instalación sigue en funcionamiento en este momento. Los operadores pagan meanwhile multas coercitivas de casi 3.000 euros cada ocho días, según la situación actual. Esto no es un estado permanente, pero muestra que la ejecución no ocurre de la noche a la mañana. La gasolinera data de los años 1950; la autorización de operación válida es jurídicamente controvertida y fue el punto central del proceso.

Cómo reacciona el vecindario

Mariona, que vive alrededor de la Plaça Progrés desde 1980, lo dice así: «Aquí siempre se ha oído el zumbido del surtidor. Si ahora realmente surge un aparcamiento, será más tranquilo». Otros vecinos, en cambio, se preocupan por el ruido y los tiempos de obra — pragmatismo encuentra escepticismo, como tan a menudo en la ciudad.

La ciudad planea utilizar el espacio subterráneamente para recuperar espacio urbano en la superficie: árboles, aceras, más lugar para peatones. Si el proyecto se implementa exactamente así, ahora depende de pasos técnicos y administrativos – y del curso práctico del desalojo y la rehabilitación.

Perspectivas

Jurídicamente, la sentencia es una señal clara: Los tribunales apoyan el proyecto. Prácticamente, aún queda mucho por hacer. Los operadores pueden emprender más acciones, pero tras la sentencia, el camino para la transformación está libre. En las próximas semanas se examinarán solicitudes, se establecerán plazos y — si depende de la ciudad — pronto las vallas de construcción reemplazarán el paisaje vacío de surtidores.

Sin imágenes espectaculares hoy, solo el lento disiparse de los humos de escape y el olor a asfalto fresco en el aire. La Plaça Progrés cambia, paso a paso.

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