Aficionados en la plaza de toros de Muro observan el regreso del toro, entre tradición y debate.

La corrida de toros regresa a Muro: aforo completo y discusión acalorada

En Muro, la arena se llenó el domingo por primera vez en años. Para unos, una celebración de la tradición; para otros, un motivo de protesta: el debate en la isla continúa.

Aforo completo, voces altas: Muro vive un evento de corrida de toros

El domingo por la tarde, alrededor de las 17:30, casi no quedaba aparcamiento libre en Muro. La arena local, situada cerca de la famosa playa Playa de Muro, estaba llena hasta el último asiento. Muchos visitantes llegaron en grupos, algunos con pañuelos blancos, otros con sombrero de sol y bebida fría. El ambiente estaba cargado, casi festivo, pero no exento de controversia; la cobertura local recoge el lleno y el debate en La corrida de toros regresa a Muro: aforo completo y discusión acalorada.

Qué ocurrió en la arena

La celebración, organizada por un organizador privado, reunió varias corridas de toros. Según testigos oculares, seis toros fueron abatidos; un torero cayó gravemente durante un duelo, pero pudo abandonar la arena y más tarde fue vitoreado con dos orejas simbólicas. Varios espectadores agitaban pañuelos blancos, un gesto que en el público se considera un reconocimiento especial.

Al mismo tiempo, frente a la arena, se produjeron protestas aisladas. Activistas por la protección de los animales llevaban carteles e intentaron llevar el debate a la calle. El escenario quedó así dividido: dentro, aplausos y rituales tradicionales; fuera, consignas para poner fin a este tipo de espectáculos, un contraste que se describe en La corrida regresa a Muro: un pueblo entre tradición y protesta.

Diferencias regionales y el debate

Como en otras partes de España, el tema está polarizado. En regiones como Andalucía o Madrid, este tipo de eventos cuenta con seguidores, mientras que en Canarias o Cataluña las corridas de toros están prohibidas. En Mallorca ha habido en el pasado intentos políticos de restringir la tradición; sin embargo, iniciativas locales y organizadores privados encuentran una y otra vez maneras de organizar eventos.

En Muro circula actualmente también el plan de establecer una escuela de tauromaquia. Los defensores lo ven como la continuación de una práctica cultural; los opositores advierten sobre el regreso de espectáculos sangrientos en municipios pequeños que viven principalmente del turismo y la conservación de la naturaleza. Sobre la gestión de la plaza y las implicaciones municipales existe un análisis en Muro arrienda la plaza de toros: por qué el debate debe intensificarse, y la reciente atención a la administración de la arena aparece también en Muro vuelve a licitar la arena: entre tradición y cultura. Muro en sí está marcado por huertos y la reserva natural s'Albufera — es un lugar donde la vida cotidiana y las tradiciones están entrelazadas.

Cómo reacciona la isla

Las conversaciones en cafeterías y en la lonja del mercado muestran que las opiniones están muy repartidas. Los visitantes mayores recuerdan fiestas pasadas y sienten nostalgia; voces más jóvenes destacan la protección de los animales y una percepción pública diferente. La política observa cómo este tipo de eventos conmueve a los votantes, y a menudo responde con cautela.

Si el regreso de la tauromaquia a Muro será puntual o si habrá más eventos, se verá. Lo claro es: este fin de semana la discusión en la isla se ha reavivado. Quien recorrió las calles de Muro oyó el murmullo de los campos de fondo y, en medio, las opiniones altas de una comunidad dividida.

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