Mallorca an Bord: Inselunternehmen auf der boot Düsseldorf 2026

Mallorca a bordo: empresas de la isla muestran su bandera en la boot Düsseldorf 2026

Mallorca a bordo: empresas de la isla muestran su bandera en la boot Düsseldorf 2026

Desde el Paseo Marítimo hasta el pabellón de la feria: el sector náutico de Mallorca utiliza la boot Düsseldorf (17.–25. de enero de 2026) como escaparate —desde modelos de copropiedad hasta la propulsión eléctrica.

Mallorca a bordo: empresas de la isla muestran su bandera en la boot Düsseldorf 2026

Por la mañana en Palma: cielo cubierto sobre el Paseo Marítimo, el aroma del café se mezcla con el olor a sal del puerto, las amarras chirrían y un niño arrastra su pequeña embarcación de vela por el muelle. Son escenas como estas las que vienen a la mente cuando empresas de la isla viajan estos días a Düsseldorf —no solo como visitantes profesionales, sino como embajadores de toda una región.

La boot Düsseldorf (sitio oficial), que este año celebra su 57.ª edición (17.–25. de enero de 2026), es más que una feria: es un mercado de ideas, un escaparate para la tecnología y una cita en la que se deciden las tendencias de la próxima temporada. En unos 220.000 metros cuadrados se reparten 16 pabellones con alrededor de 1.408 expositores de todo el mundo. Para las empresas de Mallorca es un escenario con gran alcance.

Lo que hace fuerte a la isla se aprecia en varios aspectos: marcas de Palma y sus alrededores presentan la artesanía clásica de la construcción naval junto a nuevos modelos de negocio. Ejemplos de la semana de la feria reflejan este abanico: astilleros tradicionales como Princess Yachts conviven con proveedores más pequeños y ágiles; la marca austriaco-mallorquina Frauscher muestra vínculos entre construcción naval y técnica del automóvil; y empresas jóvenes como Meros presentan un concepto de copropiedad en el que varios propietarios comparten un barco y lo utilizan de forma flexible —una idea atractiva especialmente en tiempos de escasez de amarres y aumento de llegadas de embarcaciones.

En la feria también llaman la atención grandes yates de lujo: un astillero italiano expuso un ejemplar de más de 27 metros y alrededor de 112 toneladas —un contrapunto a los numerosos estrenos de otros fabricantes de renombre como Benetti. Estas piezas no son solo objetos de prestigio. Atraen compradores, brokers y armadores, lo que puede traducirse en demanda concreta para Mallorca —contratos de chárter, acuerdos de servicio e inversiones en amarres.

Otro aspecto que despierta interés en la isla es la combinación de sostenibilidad y técnica. En el stand de Frauscher no solo se pudo ver una serie de embarcaciones, sino también la idea conjunta con un conocido fabricante de automóviles: un SUV totalmente eléctrico presentado como novedad mundial, y las conversaciones sobre propulsiones eléctricas para embarcaciones. Estos impulsos llegan rápidamente a los astilleros y a los gestores de marinas en Mallorca; quienes prueban e invierten ahora pueden llegar con ventaja a la próxima temporada.

Para las pequeñas y medianas empresas, ferias como la boot también son ocasiones de networking: los brokers hablan con empresas de chárter, los proveedores establecen contactos con marinas y aseguradoras. Y no es solo negocio: en las conversaciones se encuentran personas que conocen bien nuestra isla —desde el patrón que echa sus amarras en Portixol hasta la diseñadora que en invierno trabaja en nuevas cubiertas. Estos encuentros suelen ser el catalizador de colaboraciones.

¿Qué significa esto concretamente para Mallorca? Más visibilidad en mercados clave, una plataforma para nuevos modelos como la copropiedad y un escenario para tecnologías sostenibles. Quien hable hoy con distribuidores, gestores de flotas y portales de chárter constata: la demanda de modelos de uso transparentes y flexibles aumenta. Eso abre oportunidades para las empresas de la isla que adapten sus ofertas —desde paquetes de servicio hasta soluciones de reserva digitales.

De vuelta en Palma: los preparativos en los pequeños astilleros, el golpeteo de las máquinas de soldar, las conversaciones en los cafés sobre estrategias de marketing —todo ello dará sus frutos cuando las consultas surgidas en la feria se conviertan en reservas y pedidos reales. Mi pequeño consejo para el sector aquí: mantener el contacto, seguir las gestiones de la feria con rapidez y contar las historias detrás de los barcos —eso genera confianza entre clientes y socios.

La boot es para Mallorca más que una cita en el calendario. Es un recordatorio de que la isla no solo vende playa y sol, sino experiencia en construcción naval, servicio y nuevas formas de uso. Y mientras en Palma una ligera lluvia deja algunas huellas en el paseo, esperamos que las conversaciones en el Rin resulten fructíferas —para que los barcos pronto vuelvan a brillar en nuestros puertos.

Perspectiva: Los próximos meses mostrarán qué impulsos regresan desde Düsseldorf a la isla. Para las empresas conviene mirar la electromovilidad a bordo, los modelos de uso compartido y los procesos de reserva digitales y rápidos. Quien actúe ahora navegará con tranquilidad hacia la primavera.

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