Excavadoras y equipos de obra junto al muelle de Port d’Andratx durante trabajos de dragado y drenaje.

Puerto de Andratx en el ruido de excavadoras: un chequeo de la realidad sobre las obras del puerto

Puerto de Andratx en el ruido de excavadoras: un chequeo de la realidad sobre las obras del puerto

En el puerto de Andratx se ven excavadoras, 4,1 millones de euros se destinan al drenaje, pero ¿qué tan transparentes y eficaces son las medidas? Una mirada crítica desde el muelle.

Puerto de Andratx en el ruido de excavadoras: un chequeo de la realidad sobre las obras del puerto

Pregunta principal: ¿Las obras limpian el puerto o solo trasladan los problemas?

En el muelle de Puerto de Andratx cruje la grava, las gaviotas sobrevuelan y en algún lugar golpea un martillo hidráulico. Desde el inicio del invierno se ven allí excavadoras y tuberías; las vallas de obra marcan zonas que habitualmente están llenas de terrazas soleadas y barcos de pesca. El municipio ha dispuesto cerca de 4,1 millones de euros para trabajos en el drenaje del agua, parte de una medida mayor para ampliar la depuradora de Andratx, según la información sobre la rehabilitación del puerto.

Análisis crítico: sobre el papel suena lógico: mejores tuberías, mayor capacidad de tratamiento, agua más limpia en el puerto. Pero en la práctica surgen varias incertidumbres. Primero: el calendario y las fases de obra suelen ser poco claros in situ. Comerciantes del puerto informan de cierres imprevistos que reducen la afluencia a las terrazas. Segundo: gestión de sedimentos. Las dragas y los trabajos de tuberías alteran el fondo marino; sin un manejo estricto podrían liberarse sedimentos contaminados. Tercero: comunicación. Muchos vecinos y propietarios de embarcaciones conocen solo las líneas generales, pero no los intervalos de medición, los protocolos de control o los estándares de limpieza.

Lo que falta en el debate público es un calendario comprensible y datos medibles y transparentes. Ciudadanos y empresarios quieren saber cuánto tiempo permanecerán cerrados los tramos, qué trabajos pueden realizarse por la noche y qué niveles de ruido u olores se esperan. Informes ecológicos —por ejemplo sobre superficies de posidonia o poblaciones de peces— rara vez se explican en detalle. Además, a menudo no queda claro cómo se mantendrá y financiará a largo plazo la mayor capacidad de la depuradora: ¿se han previsto costes futuros, habrá aumento de personal, cómo se gestionarán mantenimientos y averías?

Imagen cotidiana en Puerto de Andratx: un pescador mayor en el embarcadero desenreda cuerdas, mientras junto a él dos camareros sacan platos del almacén para seguir atendiendo a los clientes en la terraza pese a la obra. Un niño pequeño se detiene, mira la máquina naranja y grita «¡Excavadora!», luego los adultos siguen caminando, discutiendo tiempos de entrega y la pérdida de plazas de aparcamiento. Tan cerca del trabajo se siente que la infraestructura no es algo abstracto: afecta a ingresos diarios y rutinas.

Propuestas concretas que podrían ayudar ahora:

1. Portal de permisos y calendario de obras: Una web sencilla o un tablón en el puerto con los tramos de obra actualizados, horarios de cierre y datos de contacto para reclamaciones. Esto daría seguridad a hosteleros y propietarios de embarcaciones; es importante coordinarlo con el calendario previsto, que plantea inicio en enero y fases concretas.

2. Monitorización de sedimentos y agua en tiempo real: Mediciones periódicas (p. ej. visibilidad, carga bacteriana, nutrientes) con resultados publicables. Boyas de medición móviles o listas de muestreo accesibles públicamente generarían confianza.

3. Medidas de protección para negocios turísticos: Pantallas antirruido, limitaciones temporales para trabajos ruidosos (no hacer obras ruidosas a primeras horas o por la noche durante la temporada de verano) y compensaciones económicas en caso de pérdidas demostrables en la facturación.

4. Acompañamiento ambiental especializado: Un informe independiente para evaluar flora y fauna, incluido un plan de medidas para restaurar las zonas afectadas (p. ej. repoblación de posidonia). El estudio debería estar disponible antes, durante y después del fin de las obras. Los movimientos de maquinaria en invierno recuerdan otras actuaciones similares, como las obras de invierno en Puerto de Alcúdia y Colònia de Sant Jordi, cuya gestión puede aportar lecciones.

5. Plataforma de diálogo: Jornadas regulares de atención con el jefe de obra, representantes municipales y del sector portuario. Los problemas urgentes podrían resolverse con mayor rapidez.

Un ejemplo pragmático: pequeñas barreras flotantes podrían, durante trabajos críticos, impedir temporalmente que las partículas removidas lleguen a la marina. Paralelamente, los operarios deberían tomar y documentar muestras en puntos estratégicos. Estos pasos son técnicamente sencillos, cuestan poco comparado con el presupuesto total y tienen un efecto inmediato en la apariencia del agua junto al muelle.

Conclusión directa: buen objetivo, ejecución desigual. Que en Puerto de Andratx se destinen fondos a mejorar el drenaje es correcto y necesario. Pero los proyectos de infraestructura no viven solo de cifras de inversión; viven de una planificación clara, comunicación y sensibilidad ecológica. Si los responsables apuestan ahora por la transparencia y la coordinación, el ruido de la obra pronto será solo el recuerdo de un paso necesario hacia la limpieza. Todo ello en un contexto más amplio del boom de la construcción en las Baleares, que condiciona tiempos y recursos. Si prevalece el caos, el puerto podrá modernizarse técnicamente, pero vecinos, negocios y la naturaleza marina pagarán un precio mayor del necesario.

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