Tráfico intenso en el túnel de Sóller durante un día récord, con muchos vehículos avanzando y haciendo cola.

Récord en el túnel de Sóller: más de 18.000 vehículos el 24 de julio

El 24 de julio pasaron por el túnel de Sóller más vehículos que nunca. El récord provocó atascos, cierres temporales y conductores habituales frustrados en el valle.

Récord en el túnel de Sóller – un día normal de julio que se salió de control

El 24 de julio permanece grabado en la memoria de muchos aquí en el valle. En una mañana nublada, cuando el informe meteorológico anunciaba algo de lluvia, según predicciones meteorológicas de AEMET, los servicios de control de tráfico registraron más de 18.000 vehículos a través del túnel de Sóller, un valor máximo que nadie esperaba realmente.

¿Por qué tantos coches?

La combinación de perspectivas poco alentadoras en la costa y la llamada Operación nube hizo que muchos que tenían planes de playa optaran por desplazarse hacia el interior de la isla. De pronto, la carretera de Sóller estaba llena. Autobuses, coches de alquiler, vecinos con compras — todo empujaba a través del túnel entre Palma y Sóller; como reflejó la crónica sobre Atascos kilométricos frente a Sóller.

Al mediodía, los puestos de tráfico informaron de áreas con circulación ralentizada. En un momento el túnel tuvo que permanecer cerrado, una medida que aparece recogida en la información sobre cierres nocturnos en el túnel de Sóller, para evitar accidentes y atascos en la salida. Yo mismo me encontraba en el atasco alrededor de las 13:00, la radio crujía avisos, y en la cuneta esperaban conductores de taxi con chaquetas mojadas.

Consecuencias para viajeros y turistas

Para muchos viajeros diarios, eso significó pérdida de horas. Un profesor de Sóller me dijo que, en lugar de 35 minutos, tardó casi dos horas. Los excursionistas que querían visitar Port de Sóller se desanimaron en lugar de disfrutar del panorama. Los autobuses públicos llegaron con retraso y los ciclistas buscan ahora rutas alternativas por las montañas, no ideal cuando las nubes cuelgan y la visibilidad baja.

La policía local reguló los cruces, pero con cifras así, el trabajo manual es solo una gota en el océano. El Consell anunció que observará con más detalle los días con clima similar y planificará medidas a corto plazo para que las interrupciones no lleguen tan de pronto; entre ellas estará vigilar avisos sobre el cierre de la MA-10 cuando proceda.

¿Qué aprendemos de esto?

Dos cosas destacan: primero, la afluencia de tráfico puede variar mucho en poco tiempo; el clima no es solo caprichoso, sino también un indicador de la carretera. Y en segundo lugar, la infraestructura llega a sus límites cuando muchos cambian sus planes al mismo tiempo.

Un consejo sencillo para las próximas semanas: quien sea flexible, sale temprano o tarde. Quien tenga que hacerlo, consulta informaciones web locales, como la información de tráfico de la DGT, o llama al número de tráfico. Y quien tenga tiempo, toma la carretera secundaria, al menos en días de niebla o lluvia.

Para terminar: los récords son bonitos, pero no cuando se asocian a parálisis y estrés para las personas. Los próximos días de lluvia mostrarán si las autoridades reaccionan más rápido o si volvemos a tomar un café en el atasco y a esperar el tiempo.

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