Carritos de churros y crêpes en la Plaza España durante el mercado navideño, frente a normas y protestas.

Puestos de churros en Palma luchan por su lugar en el mercado navideño

Varias familias, que desde hace generaciones venden churros y crepes en la Plaza España, podrían verse obligadas a cancelar este año debido a cambios en el acceso a los puestos del mercado.

Puestos de churros en Palma se enfrentan a una temporada incierta

Huele a masa caliente y azúcar, y justamente eso hace que la Plaza España en la temporada previa a Navidad sea tan familiar. Sin embargo este año podrían ausentarse los carritos típicos de churros y crepes: varios operadores, parece, no han recibido permiso tras cambiar el sistema de acceso a los puestos del mercado navideño de Palma bajo nuevas reglas.

El jueves pasado, los vendedores afectados se reunieron en el ayuntamiento. Se trata de unas diez familias que llevan años, en algunos casos generaciones, montando sus puestos. Algunas de ellas dicen haber tenido el derecho de venta siempre para las pérgolas en Parc de ses Estacions y se sorprenden: 'De repente nos dijeron que ya no podíamos ir allí', contó una vendedora en el pasillo del ayuntamiento, visiblemente enfadada; la situación forma parte de una disputa del mercadillo navideño en Palma que viene generando tensiones.

¿Por qué la cancelación?

Desde la perspectiva de los vecinos, el problema es banal y irritante a la vez: ruido en las horas de la tarde y manchas de aceite en el suelo. Una representante del ayuntamiento explicó que precisamente estas quejas habían llevado a la reevaluación. Además se está verificando cómo afectará la ubicación al flujo peatonal, especialmente en las callejuelas hacia Sant Miquel y Olmos; casos como el del mercado navideño en Sa Feixina con conflicto por el ruido muestran la sensibilidad del tema.

El concejal responsable de mercados intentó tranquilizar: se está trabajando en una solución que garantice a los vendedores un lugar. Algunos puestos deberían trasladarse a otras áreas del parque o cerca de la Plaza de Porta Pintada. Si eso resolverá los problemas prácticos es incierto: nuevas accesos significan a menudo recorridos de cables más largos, cambios en las operaciones de montaje y desmontaje y, con ello, mayor esfuerzo para las familias; la situación se enmarca además en una disputa más amplia sobre el mercado navideño en Palma que involucra a comerciantes y operadores.

¿Qué significa esto para los visitantes?

El mercado de Navidad alrededor del Parc de ses Estacions suele atraer cientos de puestos, suele abrir diariamente de 10 a 21 horas y, además de puestos, ofrece carruseles y a veces una pista de patinaje sobre hielo. Si faltan las casetas de churros, para muchos visitantes se perderá una parte de la atmósfera del mercado: las bolsas humeantes, los niños con dedos azucarados y las largas colas al final de la tarde; incluso algunos eventos asociados han visto cambios de calendario, como el inicio pospuesto del mercado navideño nórdico.

Para las familias afectadas hay mucho en juego: para algunas tiendas, el mercado navideño es la época de mayor venta del año. Los comerciantes exigen criterios claros, ofertas alternativas reales y, sobre todo, que se hablen de los cambios con ellos con antelación. La administración municipal dice que seguirá en diálogo, suena familiar, pero si basta o no, se decidirá en las próximas semanas.

Resumen: Debido a nuevas reglas de acceso, los puestos de churros y crepes en Plaza España están por ahora sin permiso. La ciudad trabaja en una reubicación; las familias afectadas están alarmadas. Si los populares puestos volverán durante la temporada previa a Navidad, sigue siendo incierto.

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